“Una bodega con mucho sabor”

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Nos encontramos en el barrio de las letras, en la calle San Blas, muy cerquita de otro de los restaurantes que hemos visitado hace poco,(Restaurante Ganz), para adentrarnos en el laberinto de una bodega de más de 4 siglos de historia.

Restaurante de cocina Mediterránea de vanguardia en Madrid.

Justo paralelo a la calle de Atocha, puedes encontrar este restaurante que esconde una de las historias más apasionantes de la ciudad de Madrid, cómo una bodega y sus pasadizos fueron testigos de los acontecimientos de la ciudad, guerras, comercio de mercancías…

La entrada es sencilla decorada con un par de macetas, unas luces indirectas, y una placa con el nombre y la marca, nada hacer sospechar que no es lo que parece, ya que el hall que te recibe es moderno con una tela muy llamativa de pájaros tropicales, presidido por un sillón de piel suntuoso que  inunda toda la instancia.

Un gran cartel luminoso en forma de flecha te invita a bajar los escalones, un detalle muy curioso que contrasta con la decoración y el estilo que nos encontramos abajo. Nos reciben muy amablemente nada más bajar la escalera, el sitio se encontraba vacío, porque la reserva la teníamos para cenar pronto, pero rápidamente comenzó  a llenarse. Nos hablaron de este restaurante hacía bastante tiempo, y esperamos a que fuera una ocasión un poquito especial para acercarnos, ya que nos comentaron que es muy acogedor y romántico.

El restaurante al ser unas antiguas bodegas está compuesto por diferentes galerías a modo de laberinto, muy bien iluminadas, y con detalles ornamentales dorados como espejos, esculturas que contrastan con el lado funcional de las bombillas vistas, o el mobiliario de las mesas y sillas. La mesa la visten de manera discreta, manteles individuales, y una pequeña vela para crear ambiente. Creo que este nivel austero le va muy bien al look general del local, ya que de esta manera destaca el resto de elementos, como las bóvedas y el ladrillo visto.

La carta es amplia, presentan bastantes entrantes y platos principales, por lo que no tendréis problemas porque el abanico de posibilidades es generoso, en la foto se puede apreciar algunos de ellos, pero de todas formas este es el link a su carta online.

Como curiosidad, al visitarla antes de acudir, quise probar las alcachofas que aparecen en la fotografía, pero solamente las tienen cuando es temporada. En su lugar pedimos el Foie mi-cuit con puré de manzana asada y caramelo de pacharán, buenisimo. 

Mientras esperábamos, pudimos probar un zumo de melón muy curioso pero sobretodo refrescante, me gustó mucho el sabor entre dulce y un poco amargo, gran idea para hacerla en casa. Era bastante líquido, y venía con una espumilla en la parte superior, pero no tenia grumos, por lo que si detestáis los grumos, os gustará.

 

 

Comentar que al llegar a las 21.00 h  con la reserva hecha, se ve que estaban aún abriendo, y nos tuvieron bastante tiempo esperando sin preguntarnos las bebidas, os recomiendo reservar un poquito más tarde, para que no os ocurra esto.

Cada galería está formada por muchos espacios más pequeños, a modo de reservados que son muy íntimos y acogedores, ideales para sorprender a alguien especial, y pasar una velada romántica.

Hay reservados a ambos lados de la galería por lo que posiblemente puedas coincidir con más gente pero como se ve en las fotos, están suficientemente separados, por lo que no interfieren en tu cena.

Para la cena, como os comentaba más arriba, pedimos el mi-cuit para compartir, y una botellita de vino Ribeiro que nos encanta!! de la bodega San Clodio, os dejo el link por si os interesa leer algo más sobre este vino. Somos muy fans del Ribeiro, siempre que tenemos la oportunidad lo pedimos.

Entrando en harina, el Mi-cuit venía con un poco de puré de manzana asada, personalmente no me cautivó el plato, porque me resultó difícil poder untarlo en los panecillos, y creo que era poco intenso en sabor, por otra parte lo que si que me agradó ha sido la manzana asada con el caramelo de pacharán, creo que era bastante cantidad de Mi-cuit en comparación con el puré de manzana asada.

Creo que ese entrante es como para 3 personas, para dos, te llena bastante. El pan es como de hogaza pero oscuro, las piezas son numerosas, y consistentes.

El plato principal para mí consistió en el Tataki de atún, con dados de mango porque me lo habían recomendado. El plato muy bien presentado con 3 dados generosos de atún envueltos en semillas de sésamo, sobre una cama de espuma de ajo blanco y una pizca de pimienta verde. Estaba rico, el atún jugoso y con buen sabor, lo único que no me dijo nada fue la espuma de ajo, creo que al juntarla con el sésamo, personalmente no me agradó, no llegué a encontrar atractiva la mezcla. Fue curioso ver el mango hecho daditos, como una especie de gelatina. Ha sido un plato curioso.

El otro plato que pedimos, magret de pato, ha sido un plato abundante en cantidad con un generoso acompañamiento, rico, bien presentado y cocinado en su punto. A quien le guste la carne en un punto poco hecha, como es el caso de mi marido, les encantará.

En todo momento el personal ha sido super agradable y atento, así como la encargada. El restaurante se fue llenando y cuando nos marchábamos prácticamente estaba lleno por lo que recomiendo reservar, aunque es grande, con muchas mesas.

 

  • Botella de vino blanco
  • Entrante y pan
  • Miscuit de pato
  • Tataki de atún
  • Magret de pato
  • Café con leche
  • Café solo

 

Total: 81,30 €. 2 personas. 41 euros por persona.

QUIERO IR

→ DIRECCIÓN
Calle San Blas Nº 4 , 28014- Madrid
→ TELÉFONO
914 290 396

CC BY-NC-SA 4.0 RESTAURANTE LA BODEGA DE LOS SECRETOS-MADRID por Cuaderno Gastronomico está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.